domingo, 20 de mayo de 2012

Sanando viejas heridas, a través de Alicia Sánchez

MENSAJE DE LOS SERES DE LUZ QUE NOS ESTÁN AYUDANDO
SANANDO VIEJAS HERIDAS
¿Qué hacer para encontrar la paz interior?
¿Cómo vivir lejos del miedo y en sintonía con el Amor?
¿Es necesaria la satisfacción personal para tener una vida plena y feliz?

Son muchas las preguntas que vuestras mentes terrenales nos formulan a diario. Estamos deseosos de responder a todas las cuestiones que nos planteáis pero debéis comprender que nuestra ayuda no puede sobrepasar los límites de vuestro libre albedrío y que nosotros no somos los que estamos viviendo.
Vuestra experiencia humana es la que os permitirá evolucionar de manera rápida y definitiva.
Nosotros podemos ayudar, pero sois vosotros los que tenéis que vivir y trascender.

No somos magos. No somos omnipotentes.
A veces nos miráis con los ojos de la admiración y la alabanza, sin daros cuenta de que aquello que somos se encuentra en vuestro interior.
Confiad más y mejor en la voz de vuestras almas.
No nos necesitáis para avanzar, aunque a veces nuestra ayuda sea necesaria.
Nuestra función es la de ayudaros a comprender para que podáis corregir el rumbo y desempeñar la función que os llevó a encarnar.

Son muchas las viejas heridas que os desconectaron de vuestra esencia. Por ellas, hoy, muchos de vosotros vivís presos de la irrealidad.
Os dijeron que no erais ángeles, cuando vuestros corazones sentían la conexión total, y de tanto oírlo acabasteis creyéndolo como la Verdad.

Sois ángeles viviendo en cuerpos humanos. Recuperad la conciencia de vuestro origen y salid de la irrealidad, ese ensueño tejido para impedir que escapéis del control y del miedo.
El miedo es el mayor mecanismo de control que se ha ideado. Sí, ideado.
 Porque no es una tendencia natural en el hombre. 
Ha sido impuesta y, como tal, hoy debe ser desactivada, y así será.

El miedo genera la mayor de las heridas en el corazón: la desconexión total de la esencia.

Cuando teméis os olvidáis del propósito que os trajo a la Tierra y permanecéis anclados en la materia, ajenos a la auténtica verdad que todo lo inunda y con la cual es imposible la cabida del temor.

El Amor es todo lo que existe y todo los que sois. Es vuestra esencia. Con él no queda sitio para el temor, porque en un corazón que se ama y se reconoce como una parte de Dios no caben las dudas ni la desconfianza.
El miedo pierde sentido para aquellos que se permiten amarse y amar.

Desterrad los peros de vuestras vidas.
Cambiad los y si… por me arriesgaré.

Avanzad con la certeza de que vivir desde el corazón es el único camino seguro y cierto.

Sanad las viejas heridas de la desconexión recordando que sois Amor y que allá donde el Amor habita no queda sitio para el temor.
Id en paz.
Os amamos profundamente. 


martes, 8 de mayo de 2012

Desde los ojos de nuestro niño interior

¿Recuerdas cuando eras un niño? ¿Cuándo cada día era una experiencia  emocionante? 

 Las horas parecían más eternas, todo era una  aventura, un descubrimiento a cada paso, a cada instante.
Cuando vamos creciendo en algún punto vamos aniquilando nuestra inocencia, nuestra capacidad de asombro, nuestra curiosidad. 

Hermosas cualidades que si las mantuviéramos vivas podrían contribuir a que nuestra rutina jamás perdiera su magia. En vez de acostumbrarnos a las bendiciones que tenemos, podríamos sacarle el jugo y tenerlas presentes siempre para darnos energía y felicidad diaria.

No tomemos la vida tan en serio, aprendamos a desestructurarnos, a darnos el permiso para divertirnos, para reconectarnos con nuestras emociones, seamos responsables sin olvidarnos del tiempo que hay que dedicar a nuestro esparcimiento. Alimentemos nuestro espíritu con nuevos aprendizajes.

A veces vamos por la vida como si estuviéramos en piloto automático, vamos olvidando la belleza de las simples cosas, o la fuerza que nuestros sueños tienen. Vamos cayendo en virus mentales como que no podemos hacer nada para cambiar nuestra situación, o no tenemos tiempo, cuando en realidad a veces simplemente escogemos darnos por vencidos.

¿Y si nos despertamos? 
¿Y si comenzamos a ser más concientes de los detalles, de las sensaciones, de la diversión, del amor?
 ¿Qué pasaría si escogieras aprender algo nuevo? 
¿Leer un nuevo libro?
 ¿Asistir a algún curso?
 ¿Y si desempolvaras un viejo hobby? 
¿Qué te gustaría hacer que hace tiempo has estado posponiendo?

Cada experiencia disfrútala al máximo, no te pierdas pensando que harás después de ese momento, concentra toda tu energía en ese ahora. 
 Despierta tu curiosidad por el mundo y por las personas que te rodean. 
Cuando somos niños tenemos el poder de ser quienes queremos, no hay límites en nuestra imaginación, los límites lo vamos imponiendo nosotros con el pasar del tiempo.

Deja de lado esos paradigmas que en nada te ayudan, bríndate el permiso para ser libre, para redescubrirte, para divertirte, para entregarte, para cuidarte. 
La vida no tiene por qué ser algo insostenible, serio y aburrido, puede ser un juego, puede ser mágica. Reaprende a mirar desde los ojos de tu niño interior, reconéctate contigo mismo y despierta el potencial que una vez supiste tener.


Fuente: http://psicologiapositivauruguay.wordpress.com/2012/05/03/desde-los-ojos-de-nuestro-nino-interior/

¿Sabes cómo observar y cambiar tus actitudes?

Todos los velos deben ser retirados y la Luz debe brillar en el corazón de todos."

Uno de los grandes inconvenientes en el camino del crecimiento es la constante reactividad que el Ego tiene frente a cada momento. Casi nunca eres espontáneo sino que reaccionas con los programas que tienes incorporados desde la infancia y adolescencia. Ante cada nueva situación, haces lo mismo de siempre, repitiendo entonces los modelos de desamor, carencia, limitación, desvalorización, que has sentido y aprendido de niño.

¿Cómo rompes con estos patrones arraigados? Observando. Poniendo un Testigo que no se enganche sino que perciba desapegadamente esos comportamientos. Creando distancia entre el hecho y la reacción. A medida que conoces los programas, puedes ir escogiendo nuevas actitudes, de acuerdo a lo que está sucediendo. Dejas de ser prisionero para ser libre, libre de elegir.

Por ejemplo: observas que acostumbras enojarte frente a cualquier contrariedad o frustración. Para comenzar, puedes elegir dejar de reaccionar. Callarte y advertir qué te sucede (emocional, mental, energéticamente):
• qué sientes y adónde (en pecho, plexo solar, panza, etc.)
qué cosas te enojan (“nunca me dejan decir lo que siento”)
qué te afirmas (“no sé quién soy, no puedo expresarme”)
a qué te hacen recordar de cuando eras niño (“mi mamá me hacía callar siempre porque le dolía la cabeza y la molestaba”)
de qué forma te menosprecias o humillas (“no valgo nada, soy una inútil”)
cómo te enganchas de injusticias, culpas, agravios anteriores, limitaciones propias (“yo no puedo con esto, es muy fuerte para mí”),

De este registro, sacarás mucha información. Una de las más importantes es qué sientes y qué te dices, cómo procesas la situación. Si experimentas un fuego en el plexo y la respiración corta y rápida, comienza exhalando esa energía y diciéndote “yo tengo derecho a expresarme; yo puedo decir lo que siento y ser aceptada por los demás; yo soy inteligente y sensible”.

Un beneficio adicional de hacer esto es que la mera observación baja el tono y el drama que agregamos a la situación. Al distanciarnos, comprender y aceptar, aprovechamos esa energía para fines más amorosos y creativos.

A medida que vayas progresando en esta actitud, te darás cuenta de que esa oscuridad ardiente que te invade es una oportunidad de conocerte, de expresarte, de dar tu regalo al mundo, de evolucionar. Es la forma en que tu Alma, a través de la oscuridad, te permite conocer tu potencial, tu aprendizaje, tu misión.

 Es evidente que no podrás hacer esto de entrada, rápidamente. Este es otro inconveniente: “lo probé un par de días y no funcionó/tuve más problemas; mejor vuelvo a lo de antes”. Es una resistencia ilusoria creer que podrás de un día para otro. Se requiere intención, constancia, entusiasmo hasta que los primeros frutos aparezcan. Y, cuando lo hagan, no los menosprecies por pequeños. Felicítate y agradece, que la gratitud es una de las claves del crecimiento y la felicidad.

Una paciente me decía que era muy difícil vivir de esta forma. Más difícil (y complicado y doloroso) es la repetición neurótica sin salida. Es como con un chico malcriado; al principio, hará berrinches porque quiere seguir haciendo lo que se acostumbró, con ataques emocionales bien exuberantes. Si te mantienes firme y cariñoso perseverantemente, pronto comprenderá que la situación cambió y que es mejor la nueva manera... y tú te habrás ahorrado decenas de años de sufrimiento inútil.

En realidad, ES tu Niño Interior el que está actuando. Una vez pasada esta fase, se abren maravillosas posibilidades, porque te estarás conectando al potencial de luz y amor que traes. 



 Autora: Laura Foletto
Sitio Web: www.abrazarlavida.com.ar
http://www.caminosalser.com/i1438-sabes-como-observar-y-cambiar-tus-actitudes/

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